martes, 29 de octubre de 2013

Documentación e inspiración

Siempre llega ese momento, ¿no? Estás ahí en tu casa tan tranquilo o esperando a alguien en un bar o qué sé yo, paseando (¿?) y viene, zas. No te lo esperabas y ha surgido una idea, parece que de la nada, pero entonces miras el libro que te estás leyendo, o el tipo ese peculiar que acaba de pasar, o la elfa semidiosa que acaba de cruzar la calle y en fin, te da que pensar ¿no? Algo ha hecho que salte ese click en mi cabeza, que esa idea se desenvuelva sola, que aparezca de la nada, donde antes no había más que vacío o espera. 

A esto muchos lo han llamado inspiración. La realidad es que una de cada diez ideas que surgen así acaban llegando a algún sitio, ya sea un relato, un boceto o vete a saber. Las otras nueve se quedan flotando y acaban siendo reinterpretadas al cabo del tiempo o simplemente desaparecen. La inspiración es así de caprichosa ¿no? igual un día no la esperas y te asalta, que estás diez días delante de una página en blanco y no hay manera humana.



Encontré una manera, algo que sirve como arma de doble alcance: inspira y documenta. Leer cualquier tipo de libro relacionado con el tema que, además, sea muy aburrido. Eso me ha pasado ahora con el proyecto que llevo en marcha: Chailís Dei, - del cual espero poder hablaros dentro de poco-. Pues bien, me empecé a leer un libro tedioso de cruzadas, de aquellos que te obligaban a leer en la universidad y te daba un palo tremendo.

Además de acabar sabiendo mucho más de las cruzadas de lo que sabía antes -y bueno, el tema tampoco es que me echara muy para atrás, me gusta-, durante la lectura se me han ido ocurriendo bastantes cosas interesantes. Es la forma elegante de fusionar documentación con inspiración. Porque si hay una máxima mundial en esto de la inspiración no es la típica de "La inspiración te encuentra trabajando", no, es: "la inspiración se gesta en el aburrimiento".

Así que bueno, bostezad mientras os documentáis y quizás eso os lleve a la inspiración... un día u otro. 

sábado, 26 de octubre de 2013

Amazon sí, Amazon no

Quizás esta reflexión debería estar incluida en mi otro blog, pero como dije que de vez en cuando hablaría del sector, pues allá vamos. La gente está tremendamente enfadada con Amazon, no me cuestiono los motivos que tienen, sólo me pregunto si realmente es un gesto verdadero o un simple desaire burgués.

Yo que he sido librero (y probablemente vuelva a serlo algún día) tenía a mi alcance bastantes distribuidores y más o menos todas las grandes editoriales de este país y las más importantes de las sudamericanas (en una etapa). Aún así seguía comprando cosas en Amazon y con la apertura de Amazon España aún más.



Recuerdo particularmente un momento en el que estaba de baja y ahora os comentaré. Tenía un grave problema de espalda que no me permitía andar más que como los abuelos, y el estres de tener que trabajar y acabar la carrera al mismo tiempo supongo que no ayudó a mejorarlo. Así, de baja, cubierto de medicamentos, tenía que estudiar para un examen y no había posibilidad alguna de que nadie me fuera a buscar el libro concreto que necesitaba (del cual se tenía que hacer una reseña o algo así, además de estudiar). En la biblioteca los tenían todos prestados y yo no podía pasearme por las librerías de mi ciudad cojeando severamente. Así que entré en Amazon España y voilà, en dos días tenía el libro en mi casa. 

Ya sé que es parcial y todo lo que quieras, pero no sé qué le ha dado a la gente ahora. ¿Qué pasa, que no sabíamos lo que era Amazon? ¿Que a pesar de que es una megacorporación internacional que quiere beneficios a cualquier precio iba a respetar las leyes del buen gusto? Tampoco soy comprador asiduo de Amazon, de verdad, ni fanático ni nada de eso, pero me parece que tres cuartas partes de las cosas que utilizamos día a día están hechas de modo alegal, injusto o de formas que recuerdan vagamente al esclavismo feudal. Así que si queréis tener principios estáis en el puto mundo equivocado, aquí no se pueden tener principios, aquí tienes que situarte con los que no los tienen de base y tirar para arriba. 



Dejad de comprar en las siguientes empresas, seguramente todas han tenido algún problema: Amazon, Casa del Libro, El Corte Inglés, Coca Cola, Apple, BenQ, Logitech, McDonalds, Telefónica, Jazztel, Vodafone, Sony, Microsoft, LG, Nokia, NVidia, ATI, Planeta, etc. Y sólo se me ocurren estas pero son muchas más. No digo que quejarse esté mal, sólo digo que es lo que tenemos en el mundo que vivimos, que en el fondo todo afecta.

Si tú trabajas en Amazon y de repente hay una campaña que desprestigia a la marca y las ventas bajan en picado, será a ti a quien manden a la calle, no al jefe de turno que ha errado con las políticas de empresa. ¿Y qué quiero decir con esta reflexión? Que hoy en día no hay movimientos u opiniones buenas y otras malas; son todas pésimas y encima no se puede mover de otra manera el asunto. 

jueves, 17 de octubre de 2013

Primera Página III - Al final siempre llueve

Ha sido mi primera novela, la primera que he terminado. Me he planteado diversas maneras de enfocar este post, quiero contar cosas para que sepáis de qué va y tal, pero no quiero desvelar demasiado, así que allá vamos. Hace bastante tiempo dejé un pedazo de la novela en un post, leedlo y luego volved. ¿Ya? Bien, esta novela trata de la historia de un hombre que tiene un bar. Sí, no hay nada fantástico en ello, nada de dragones ni hombres pantera, ni elfos ni zombies. 



Antonio García González es un tipo sencillo, solitario, inteligente y melancólico. Pero antes de explicar nada más de él quería comentar algunas cuestiones técnicas. La novela tiene siete capítulos, cada uno corresponde a un día de la semana; todo tiene un motivo. A la hora de parir la estructura dudé entre montarla así, a capítulo por día, o que fueran cuatro grandes capítulos con una semana cada uno. Esto presentaba más de un inconveniente ya que quería que la novela fuera para todos los públicos, fácil y rápida de leer, por lo que crear una megaestructura dentro de otra estructura más grande aún se me hacía algo más típico de la novela fantástica que del tipo de libro que quería escribir.

Así que empecé a pensar. La vida de Antonio da un par de giros importantes durante esta semana, que el lector no se sienta defraudado debería ser una de las prioridades a la hora de escribir. Por mucho que Antonio sea un tipo solitario, si durante ciento cincuenta páginas te explicara lo solo que está... quizás no llegarías ni a la veinte. La novela bebe de la vida misma tanto como un servidor ha podido plasmar, la vida de un dueño de bar en un pueblo obrero. Hay muchas particularidades que quizás sorprendan, pero puedo asegurar que no hay ni una coma, ni un punto y seguido de más; la vida en los bares de obreros de mi zona son así. 



Se trata de una novela sencilla, como su protagonista. Intenta plasmar tanto el paisaje urbano que tenemos hoy en día, como el paisaje interior de Antonio, sin que el lector se sienta abrumado o aburrido. Una semana en un bar de pueblo normal es prácticamente igual a la siguiente, a pesar de que las cosas se dicen de forma distinta y pueden contener información distinta, son lo mismo.

Os mantendré informados de los progresos. De momento ya está en manos de gente que espero me ayude a encontrar el camino hacia la publicación.

¡Un abrazo!

miércoles, 2 de octubre de 2013

Proyectos y esperanzas

Además de leer mucho e ir mucho a la playa, este verano también he escrito un montón. Quizás diría que es lo que más he hecho, sobretodo hacia el último cuarto del mismo. Como habréis visto en la barra derecha del blog, he cambiado lo de "Work on it...", ahora pone "Al final siempre llueve". So? como dirían los americanos, pues es lo nuevo en lo que estoy trabajando. La fase de Auros ya ha terminado, como dije el otro día, he quedado muy satisfecho y espero poder daros noticias sobre la evolución de su corrección definitiva en breve. 

Estoy también preparando la reseña del último libro que me terminé; la Montaña mágica y el Guión siguen ahí, mirándome con cara malvada desde la estantería, no hay quien les hinque el diente joder. Pero vamos a lo que vamos: Al final siempre llueve.



Se trata de una novela corta de la que espero hablaros pronto en más detalle, pero de la que ya os mostré un pedazo hace unos meses. La he terminado. Es una novela corta, es cierto, pero ya la he terminado. Quería comentaros la sensación que da el terminar un proyecto. Si bien Auros era algo que faltaban retocar cosas, ya lo tenía "terminado" desde hacía mucho tiempo; pero el acabar una novela da como un subidón importante de adrenalina. 

Sobretodo se te amontonan preguntas en la cabeza, ¿será buena? ¿alguien querrá publicarla algún día, preferiblemente antes de que muera? ¿seguro que no es una mamarrachada infumable? Así que a pesar de haberla "terminado" oficialmente, queda mucho tiempo aún de trabajo en ella. La estoy pasando por el filtro de varias personas para acabar de pulir detalles, acabar de contestar a las preguntas que te surgen cuando acabas proyectos de este tipo. 

Quiero estar totalmente convencido de que por mi parte he hecho todo lo que estaba en mi mano para perfeccionar a la criatura antes de aventurarme a llevarla a editoriales. De todas formas tengo mi calendario interno, los meses que vienen a continuación estarán cargados de emociones, espero que benignas.