miércoles, 25 de septiembre de 2013

El País del Fin del Mundo de Terry Pratchett

Título: El País del Fin del Mundo
Autor: Terry Pratchett
Editorial: Debolsillo
Año de publicación: 1998/2010
Precio: 8.95€

Sinopsis: en el Mundodisco todo sucede de una forma extraña, por lo que cuando Rincewind -el mago que no sabe hacer magia demasiado bien-, aparece en un país muy parecido a Australia y resulta que está predestinado a salvarlo porque ya lo había salvado antes, las cosas se ponen feas. Por otro lado, la plana mayor del cuadro académico de la Universidad Invisible atraviesa una ventana y aparece dónde y cuándo algo se estaba creando... lo cual los predestina a una alocada carrera por la supervivencia y los diálogos cargados de connotaciones sexuales veladas. 
Ambiente: además del humor diría que el ambiente es lo más importante de las novelas de este buen hombre. Aquí nos traslada a una región desconocida del MundoDisco conocida como XXXX, un continente a medio hacer o... hecho unos zorros. Todo desde el prisma subjetivizado del señor Pratchett, nos muestra una Australia muy estereotipada, con sus canguros, sus extrañas tradiciones y su rudeza. 
Lo mejor: Rincewind, sigue siendo el personaje que más gracia me hace de toda la saga. Sus sofisticados intentos por sobrevivir de la manera más apacible posible siempre se ven truncados y no puedo parar de reír. Siempre corriendo y metiéndose en líos sin querer. 
Lo peor: quizás no sólo sea de esta novela sino en general de toda la saga del Mundodisco. Cambiáis el ambiente y el lugar y casi se podría decir que el esquema es idéntico a otras tantas novelas de este señor. Lo peor es que no innova, a pesar de que me sigo partiendo la caja no innova. 

sábado, 21 de septiembre de 2013

Pues ya estamos en camino

Pues sí, ya he acabado la corrección de Auros, ahora ya está en manos de la buena gente de Ludotecnia, donde pasará otro filtro de corrección y después, cuando le toque, caerá en manos del impresor. Todo esto de publicar libros es una obra de ingeniería; supongo que la gente tiene idealizada la tarea de la editorial y el autor, si es que piensan en algún momento lo que piensa o siente alguien metido en esta industria.



Mi experiencia es limitada, ya que la editorial es pequeña, el trato es tremendamente humano y la sinergia del grupo es genial. Todo lo que me dijeron el día que me propusieron escribir un libro fue "Escribe lo que quieras escribir como quieras escribirlo, pero que quepa en 25.000 palabras". Más o menos así, sabéis que son vascos así que dicen las cosas con más amor. El estar trabajando con y para una editorial hace que tus vicios, fobias y caprichos como escritor se difuminen considerablemente, dejándote ver de una manera objetiva lo que es tu obra. 

A mí me ha pasado, y mi primer libro -del que os hablaba el otro día- me ha hecho crecer como escritor dos grandes pasos. Los que me conocen saben que no soy una persona que hable por hablar, al revés, así que cuando digo que me ha ayudado mucho quiero decir que mi trabajo ahora es mejor. Veo más mis flaquezas y fobias y sé evitarlas con mayor facilidad que antes. No sé si en todas partes será así, supongo que no, pero ayuda y mucho.

Así que nada, aún queda mucho camino por andar y quizás alguna corrección de más por hacer, pero por el momento ya estamos. Os mantendré informados de los progresos.