miércoles, 29 de mayo de 2013

El punto de vista

La novela de Los Caballos Celestiales me ha gustado mucho. Es la primera obra de este autor que me leo y está siendo una agradable sorpresa. Ya os hice la reseña sobre el libro, ahora de lo que me interesa hablar es de cómo este autor me parece fantástico a la hora de cambiar el punto de vista de la narración.

Cada personaje tiene un punto de vista diferenciado del resto, algo que los hace más humanos y a la vez más sólidos. Sin ser una novela coral, en la que claramente hay un protagonista principal y alrededor de este toda una amalgama de secundarios, no deja colgados a los personajes menos importantes. Los dota de una credibilidad muy potente y de una fuerza insospechada. 



Lo consigue mediante el cambio de foco. Es muy común en la literatura (sobretodo en la fantástica) el cambiar de repente de lugar, de personaje y de situación, dejando la anterior en un punto tenso y sin desarrollar del todo. Eso consigue generar en el lector, de una forma muy cinematográfica, el sentimiento de querer saber más, de querer seguir leyendo para volver a ese lugar y a ese instante. En Los Caballos Celestiales esto también ocurre, pero no es lo más importante. Cada vez que te deja con un Cliffhanger, la siguiente escena está narrada desde la órbita de un personaje nuevo. Y cuando digo nuevo, me refiero a que el narrador nunca ha estado sobre él, por lo tanto saber cómo piensa o cómo ve las cosas nos resulta del todo desconocido. Esto ocurre durante dos tercios del libro, hacia la parte final se difumina un poco y pierde fuerza. 

No te cansas de esa forma de narrar y de cambiar el foco de la acción. Consigue que no sientas esa indeseable ansiedad por saber lo que pasa en el lugar que has dejado atrás, ya que el lugar que tienes delante es nuevo, te invita a explorarlo y te obliga a prestarle toda tu atención. Es un mecanismo muy acertado, no sé si es recurrente en este autor pero desde luego te ayuda a seguir leyendo y a seguir mostrando interés por la obra. Lástima que hacia el final se pierda, pero durante casi toda la novela lo puedes disfrutar, y vale mucho la pena. 

lunes, 27 de mayo de 2013

Los Caballos Celestiales de Guy Gavriel Kay

Título: Los Caballos Celestiales
Autor: Guy Gavriel Kay
Editorial: RBA
Año de Publicación: 2010 / 2012 (España)
Precio: 21€

Sinopsis: Cuenta la historia de Shen Tai, el segundo hijo del difunto general Shen Gao, que para rendir tributo a su padre viaja a Kuala Nor durante sus dos años de luto. Kuala Nor es un enclave con una laguna situada entre los dos imperios más grandes del momento (Kitai y Tagur). En aquella laguna hubo una de las más desastrosas batallas que se recuerdan entre los dos imperios, y aún quedan millares de huesos por enterrar, tanto de soldados de Kitai como de Tagur. El joven Shen Tai decide pasar su luto allí, enterrando a los muertos y dando reposo a las voces fantasmales que recorren la laguna por las noches. A punto de acabar el periodo de luto, Tai recibe un regalo envenenado de la princesa Tagur, 250 Caballos Celestiales, una suerte de gran fortuna, ya que estos caballos son tremendamente apreciados en todo el mundo. De repente Tai tiene problemas, ya que es un hombre rico que puede desequilibrar fácilmente los tejemanejes de la corte de la Novena Dinastía. Todo empeora cuando llega a la laguna un extraño visitante... no digo más para no hacer spoilers.
Ambiente: Rodeado de una poderosa aura asiática, con todo lo que ello conlleva, esta novela te sitúa perfectamente en un mundo fantástico excesivamente parecido a la China Imperial y bañada profundamente por su mitología, creencias, formalismos y actitudes. Lo bueno es que no deja de lado la fantasía. La China imperial era un lugar ciclópeo (bueno, un poco como ahora), donde todo acto de los pobres mortales podía verse sacudido desde las alturas del Trono del Fénix. Creo que el concepto está muy bien expresado y hace que te dejes llevar.
Lo mejor: cumple las expectativas que genera de una forma muy elevada. Durante toda la novela esperas que el protagonista haga las cosas que, poco a poco, va haciendo. Te sientes realizado cuando se enfrenta a sus temores y es irreverente con un superior, cuando va consiguiendo aliados en base a su sinceridad, etc. etc. Lo mejor de esta novela es que no te promete nada que luego no te de.
Lo peor: como siempre en las novelas de fantasía, los autores tienen la estúpida tendencia a rellenar con una historia secundaria aburridísima una parte de su obra. Supongo que lo hacen como contrapunto a la tensión de la trama central. Bueno, pues la trama central tiene una tensión envidiable, si me la aplacas con la trama insulsa de turno, me da algo. La trama de la hermana de Tai, excepto en dos o tres puntos, es de un aburrimiento soporífero. Sería lo peor de esta novela y en general de todo el género fantástico.



viernes, 17 de mayo de 2013

Nos encontramos en una encrucijada...

Y para empezar el fin de semana, os dejo con un pequeño fragmento de una cosa que llevo escribiendo bastante tiempo. Se llama "La Historia de los Cuatro", al menos de forma provisional (desde hace ni se sabe), o como mínimo hasta que se me ocurra algo mejor. Es un pequeño fragmento del prólogo que me gusta particularmente, así inauguro esta etiqueta y os deseo buen fin de semana. 

No, Sadionel, serías el último hombre del mundo al que le encargaría una acción directa contra tú, vete a saber porqué, adorado imperio, alegra esa cara. Sin embargo, al tratar los temas que trataremos, enfrentarnos a lo que nos enfrentaremos; los valores de país, imperio e incluso religión quedan desvalidos, asustados, arrinconados en una oscura cripta cuya llave permanece escondida en los albores del tiempo. Tenemos un enemigo común y hemos sido tan ciegos como para desgarrarnos en luchas fratricidas y estúpidas que sólo han causado muerte y sufrimiento a nuestras familias y amigos.

domingo, 12 de mayo de 2013

Correcciones

Cuando os hablaba el otro día de Auros estaba en pleno proceso de corrección. Con mi primer trabajo (Mundo Eterno), esta fase me la salté más bien con irónica jocosidad, para encontrarme con que el libro tuvo que pasar por una serie de lavados de cara que le sentaron la mar de bien. Pero debía haber sido mi trabajo, no el del corrector. Pero qué dices hombre, ¡si el corrector está para eso! Sí y no, me explico.

Cuando escribes un texto cualquiera que pretendes llegar a publicar -no hablo de un post en un blog; algo tremendamente más informal que requiere, al menos por mi parte, mucha menos dedicación a la hora de escribir-, por muy emocionado que estés con cómo te estará quedando... te está quedando mal. Es así, es una fuerza cósmica que aplasta hasta a los escritores más orgullosos de su trabajo. Hay diferentes grados de "estar mal", pero en una cosa o en otra, todos tienen cosas mal. 



Ya sea falta de uniformidad, poca atención a la ortografía o una escasa fluidez en la historia, siempre habrá puntos negros que los propios autores no sabemos ver. Para eso está el trabajo del corrector, pero no penséis en dejárselo todo a él. Cuantos más filtros tenga un texto, más pulido saldrá al final y más contento estarás tú mismo con tu trabajo. Corrigiendo Auros por (¿cuarta, quinta vez?) aún me he encontrado fallos que no había visto. Tampoco os pongáis paranoicos e intentéis buscar fallos cuando puede no haberlos, pero sed críticos con vuestro propio trabajo.

No se trata simplemente de una cuestión de humildad o de objetividad, se trata de una cuestión de oficio. Si entendéis que no sois perfectos y que vuestro trabajo SIEMPRE va a ser mejorable, puede que llegue el momento en el que deje de serlo. Todo repaso que pueda hacer el autor, sin llegar a la paranoia, le sumará enteros al resultado final del trabajo y del texto, pensadlo fríamente. 

martes, 7 de mayo de 2013

Primera página I - Auros

Como reza en la barra lateral del blog, el proyecto en el que estoy trabajando ahora mismo se llama Auros. Es mi segunda contribución a la serie Cliffhanger de Ludotecnia Editorial, tras Mundo Eterno. Sí, otro juego de rol en formato bolsillo para disfrute del personal en estos tiempos de crisis.

Pretendo ir hablando bastante de Auros en estos tiempos. Si bien el juego lleva terminado cerca de año y pico, ha sido sometido a un escrutinio intenso por mi parte (del cual hablaré más adelante) y a varias pruebas de juego que han servido para perfeccionar tanto el sistema como corregir algunos errores de concepto que venían acuciando todo el paquete.



Ilustrado magistralmente por Chuky (Raúl Martínez), en este libro de 100 páginas que saldrá a precio de 3,5€, los Jugadores encarnarán a animales antropomorfos en un mundo de fantasía llamado Panakea. Auros es una ciudad al estilo de la Grecia Clásica pero con toques medievales. El comercio es la fuente más importante de recursos y un protagonista vital para el escenario. Las facciones que viven en la ciudad se pelean y gruñen por contratos, y en definitiva, por ver quién vende más que nadie. 

A grandes rasgos, hay tres tipos de personajes en Auros. Tenemos a los típicos Guerreros, a los Magos y a los Áulicos (Cortesanos), simplificando bastante las clases e impidiendo un tema que siempre me había traído de cabeza. ¿Para qué especificar doce clases diferentes de personajes si en realidad las puedes resumir en tres y que cada cuál la maneje como quiera? En todo caso no confundamos simplicidad con simplismo, ya que Auros tiene muchos otros conceptos que enriquecen a los Jugadores y a sus Personajes y que los hacen tan complejos como cada cual desee.
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¿Animales antropomorfos? Sí, los Éon. Hay diferentes grupos, cada uno con su propia idiosincrasia, sus fuerzas, sus debilidades y sus estereotipos, que permitirán a los que compren este libro, horas y horas de entretenimiento. Me he permitido ciertas licencias con el tema de las razas animales, ya que hay muchas que tienen su propio "grupo" y eso podía provocar que las reglas se complicaran ad infinitum inútilmente. Así que los grupos son: Cánidos (perros y demás), Felinos (desde gatos hasta tigres de Bengala), Marinos (todos los que pueden vivir en medios acuáticos, desde tortugas hasta orcas), Aves (toda suerte de pájaros, incluso algunos no voladores), Mamms (un gran macrogrupo donde caben desde simios hasta ratas, pasando por elefantes o búfalos) y los Exóticos (aquellos que nacen con cualidades extrañas o fuera de lo común, como ornitorincos, murciélagos, kiwis, etc.). 

Además de estos grupos, hay dos que en principio no son para los Jugadores: los Sin Hogar (reptiles) y los Bichos (toda suerte de insectos y arácnidos). Estos dos grupos actúan como contrapunto maligno dentro de Panakea. Los Sin Hogar son los malos de la película, seres que odian la civilización tal como está y que tienen un código de conducta y honor fuera de lo "canónico". Por otro lado están los Bichos, bárbaros con una inteligencia limitada cuya existencia se basa en la destrucción y el pillaje. 

Todo ello forma una amalgama de olores, colores y sabores que me encanta y me ha encantado escribir. Se pueden vivir aventuras de muchos tipos en Auros, y la tarea de escribirlas también puede ser toda una epopeya en sí misma. Más adelante iré escribiendo cositas sobre las Habilidades, el sistema de magia y contramagia y las diferentes mitologías de cada grupo, para ir abriendo boca vamos.

sábado, 4 de mayo de 2013

Las 5 W

Otra locura más. Sin ánimo de ser más que eso, una idea loca sobre cómo avanzar por la ardua carretera de la escritura. Escribir blogs siempre me ha impulsado a escribir más en todos los proyectos que llevo arrastrando desde hace siglos, así que la propuesta de este sitio es diáfana. Pero antes que nada, por si sigues leyendo y ni idea de quién te habla, pásate por esta pestaña y lo sabrás. 

¿Has vuelto ya? Bien. Si sigues leyendo es que tenemos algo entre manos. Se ha abierto un canal, pequeño quizás, entre lo que yo digo y lo que tú crees. Así que allá vamos. En honor al título del post, que para los amantes de la lengua de Shakespeare ya no será ningún secreto, voy a enunciar los motivos por los que voy a empezar la enésima andadura bloggera de mi carrera. 

What? 

Es un blog en el que pretendo escribir todo lo que pueda de asuntos literarios. Desde reseñas de libros que me esté leyendo en el momento hasta teoremas propios sobre la escritura o la narración, pasando por temas de índole empresarial relacionadas con el libro. No descarto también escribir sobre el proyecto de turno, aunque sé que eso cansa algo al personal, así que ya veremos. 

Where?

Pues he estado dándole vueltas, acuciado por las sacudidas y los mareos propiciados por los medicamentos para el dolor de espalda... y al final he decidido meterla en blogger. Por comodidad más que nada, y porque la libertad para crear y modificar la plantilla me genera una sensación de placidez momentánea. Blogger ha evolucionado mucho a lo largo de los años, y con la fusión con Google Analytics, la cosa ha ido cada vez mejor. Así que la pregunta sería ¿Por qué escoger otra plataforma si ya estás cómodo en una?

Who?

Ni más ni menos que yo. Tampoco me extenderé en lo que no hace falta extenderse.

Why?

Esta, como siempre, es la pregunta clave, la que desata las iras, la que abre la caja de pandora y añade otra muesca en tu hacha de los fracasos. ¿Por qué? Pues hace un tiempo escribí una entrada en mi otro blog, una entrada que me inspiró a pensar de manera lateral. Debido al trabajo que ha habido en Sant Jordi no he podido madurar la idea hasta ahora, en las interminables guardias diurnas generadas por el dolor, en el que cada movimiento se ve recompensado con un zumbido eléctrico recorriendo tu espina dorsal.
Como decía al principio, el escribir blogs siempre me ha inspirado, siempre me ha motivado para seguir adelante con mis proyectos "serios", los que quiero que algún día me den de comer. Así que sin más ánimo que el madurar definitivamente y el intentar luchar por lo que se quiere, escribiré este blog. 

When?

Todo dependerá principalmente del ritmo de trabajo que lleve, de las páginas que escriba y en qué esté focalizado en este momento concreto. Lo suyo, lo ideal, sería escribir un post cada dos semanas como mínimo. Lo verdaderamente perfecto sería escribir uno semanal. Pero no os voy a vender la moto, como se dice popularmente, sólo voy a intentar escribir lo que pueda y ya está. Si tengo que sacrificar media hora de mi tiempo escribiendo, mi idea es que esa media hora vaya dedicada a algo fuera de la red. Me gustaría tener tiempo para todo y para eso estamos aquí, pero ya se verá. 

(How?)

Siempre me ha enfadado profundamente que se añada esta pregunta a las 5 W. No es una W, y ni siquiera es un 5. Además, es técnicamente irrelevante el cómo voy a escribir esto o cómo no lo voy a escribir. Es una pregunta ambigua, en nuestro caso se responde leyendo las líneas que llevas leyendo todo este rato, así que... en fin. Para gustos los colores.