viernes, 13 de diciembre de 2013

La banalización del saber (I)

Si no te has leído Las Flores del Mal de Baudelaire no eres nadie.

Palabras textuales. La autoproclamada subcultura moderna (sí, hablo de los hipsters) o como narices se quieran llamar a sí mismos ha destrozado gran parte de la belleza de la cultura. Son consumidores, roedores que agradecen cada migaja que les lanzan desde arriba. Porque sí, hay un arriba, hay un núcleo poderoso en lo alto que se parte el culo de risa al ver que las gafas que ellos llevaban hace veinte o treinta años ahora se venden como si fuera la novedad más jugosa del mundo, se parten el culo cuando ven que el autor ese por el que habían apostado lo peta en las listas de más vendidos cuando todo el mundo sabe que si no fuera por el corrector, ese libro y ese autor no serían nadie.

Se parten el culo de risa de todos vosotros.

Sí, puede que de mí también, pero al menos lo sé. ¿Vosotros lo sabéis? Y es que la banalización del saber por el poder del dinero ha sido quizás la pérdida más grande de la humanidad en el último siglo. Puede que incluso más grande que la pérdida de intimidad o de algunos derechos de los ciudadanos. Es terrible ver cómo se supone que si no has leído o visto tal o cual cosa del cánon preestablecido, no eres nadie, o peor, eres blanco digno de las burlas, las chanzas y las miradas por encima del hombro.

La cultura y los bienes culturales, tanto literarios como de otros tipos, siempre se han asociado con las mentes preclaras de cada generación. Al igual que a un científico no se le va a premiar más por vestir mejor o por tener el mejor equipo de márketing, no veo el porqué debe ser así con la cuestión literaria o el mundo puramente cultural del arte. 

Ojo, me parece fantástico que cada cual se busque las abichuelas donde pueda, pero seamos honestos con nosotros mismos. Si tú no vales pues no vales y a otra cosa mariposa. Está muy bien lo de intentarlo y tal, pero no debes cambiar el mercado y la mentalidad de la gente para acoplarlo a tu forma de vender o de comprar. Diría que eso es lo que está pasando y ha pasado en las últimas décadas. Se vende la idea del escritor, la idea del libro y la idea de la saga... pero hay pocos escritores de verdad, pocos libros de calidad y pocas sagas que merezcan la pena. ¿Y todo por qué? Pues volvamos a los señores de arriba que tanto han destrozado el concepto de cultura... pero volvamos con otro post, que por hoy ya es suficiente.  

lunes, 2 de diciembre de 2013

Capítulo 7

Aquí voy con otro pedazo de algo que he escrito. Se trata de un trocito del Capítulo 7 de la obra Chailís Dé en la que llevo enfrascado ya bastante tiempo. 

En la quietud del bosque se podían escuchar los sonidos que salían de la ciudad: llantos de niños y gritos de hombres. El olor de la carne quemada se alzaba lentamente hacia el cielo nocturno, no perdían el tiempo, aquello estaba bien. Miró hacia el norte. Probablemente el Pastor no haría ningún movimiento durante el resto de la noche... quizás sería un buen momento para enfrentarse con él y purgar el mal que sembrara por la Tierra. Recordó el último encuentro, cada día que pasaba Nil era más fuerte y el Pastor más débil.
Descartó la idea. No era él el que estaba predestinado a dar el golpe mortal al Pastor. Era alguien distinto, alguien al que había visto una vez en sueños portando una armadura roja carmesí y un escudo con una forma extraña, como de ala de murciélago.  

lunes, 25 de noviembre de 2013

La explicación necesaria

Me voy, un tiempo al menos. Pero esta vez he conseguido dejar las cosas arregladas, la casa limpia y ventilada y todas las persianas bajadas. Quiero decir, si todo sale como lo tengo previsto me he dejado unos cuantos posts para solamente tener que darle a publicar al principio de cada semana.

Ya sé que algunos os habréis dado cuenta, pero los últimos tiempos he ido publicando un post en cada uno de mis blogs cada semana, cosa que me ha ido llenando de bastante orgullo, para qué negarlo. Así que este es el post salvavidas de esta semana, un post doble en el que os digo que la semana que viene, a pesar de estar reuniéndome conmigo mismo en las montañas, tendréis una reflexión literaria y otra política. 



Sí, algún día debería focalizar mis intereses y acabar fusionando los dos blogs, pero ya me gusta así, soy una persona ordenada a la que le gusta tener cada cosa en su sitio y un poco de mí en cada parte del todo. Así que creo que por el momento, al menos hasta que me haga famoso y consiga dinero para que alguien me haga una web como dios manda (cuando tenga algo que enseñar realmente) esto tendrá que valer

Me marcho por temas personales que a nadie más que a mí y a los míos incumben, pero volveré, en un mesecillo o así. Como todos sois un poco parte de "los míos", al menos los que leéis estas páginas del exilio y estas bromas pesadas de la realidad, me veo en la obligación de despedirme como dios manda. No hasta dentro de un mes, que será cuando esté delante de este teclado negro otra vez, sino hasta la semana que viene, en la que tendréis otra ración de irritación y flirteo literario. 

Paz

miércoles, 20 de noviembre de 2013

El dilema de los clásicos

El otro día hablaba con un amigo sobre el tema de los clásicos. Como dije en otro post, tengo algo atravesada la lectura de la Montaña Mágica, es lo que hay, y estábamos hablando sobre por qué narices nos da por leer este tipo de libros. No nos engañemos, clásicos contemporáneos buenos haberlos haylos, pero cuestan. Los seres humanos somos mucho de imponernos retos, sobretodo la gente que leemos, y todos y cada uno de nosotros tenemos aquellos libros olvidados que sabes que quieres leer por el simple placer de haberlo conseguido. 

Cuando empecé a trabajar en una librería, mi idea loca era comprarme un libro de cada sección y así leer un poco de todo. De todas las secciones siempre tenía algo que podía apetecerme, excepto de la novela romántica. Así que fui a hablar con una compañera y ella estaba pensando en hacer algo similar, así que, como yo no tenía ni idea de novela romántica, le pedí consejo. Ella no se había leído el libro que se iba a comprar pero era como un gran clásico... La Bella del Señor de Albert Cohen. Sobra decir que no me gustó en absoluto, es más, aborrecí el libro, tanto que luego tuve que leerme del tirón los cinco de la Saga de Pendragon del señor Lawhead para quitarme el olor a rosas de encima.

Y es que a veces sobrevaloramos un poco los clásicos. Ojo, yo como el que más. Depende bastante de cómo te tomes la afición de leer, si en un momento dado se convierte en una obligación o en una forma de crecer espiritual o mentalmente, entonces los clásicos se presentan ante ti como una necesidad. Si lo que quieres es disfrutar de la lectura, yo soy de los que opinan que debes leer lo que te apetezca cuando te apetezca. Siempre puedes ir a recomendaciones clásicas de amigos, familia o gente que tenga gustos parecidos.

Siempre recordaré el caso Moby Dick. Tenía unas ganas de leermelo que vamos, una locura. Además en unas clases que estaba dando en la universidad sobre análisis literario analizamos la obra y mis ansias crecieron exponencialmente. Esas ganas y esa necesidad duraron más o menos hasta que me leí las cincuenta primeras páginas de ese gigantesco catálogo de caza de ballenas. Me lo acabé y valió la pena por las cien páginas del final, pero el resto es bastante aburrido y monótono.



¿Qué quiero decir con esto? ¿Yo? Nada, o prácticamente nada, al final cada uno hará y pensará lo que quiera. Yo me seguiré forzando a leer libros que no me gustan porque son el canon y muchos de vosotros lo haréis o no, pero seguiréis haciendo lo mismo que hacíais. Lo importante es que sigamos leyendo, cueste lo que cueste y pese a quien pese.

lunes, 11 de noviembre de 2013

De la primera idea a la definitiva

Hace un tiempo os hablé de la inspiración, que normalmente llega de forma caótica e impredecible y todas esas milongas. Es verdad a medias, como muchos de vosotros sabréis. A veces tienes que buscar dentro de ti a conciencia, hurgar en las manías, filias y fobias de tu alma y sacar a relucir el concepto que quieres desarrollar. A veces es un tiempo oscuro, un túnel, en el que nada ves y en el que sólo quieres llegar al final. Otras, sin embargo, es un valiente y bucólico paseo hacia las dunas de la imaginación. A veces no es nada de todo eso.

Como dije en el post citado arriba, a veces la documentación ayuda a la invención, pero otra de las fórmulas que funcionan es la de crear momentos y narrarlos; me explico. Siempre hay ideas que surgen por algo, quizás un personaje con una característica extraña, un paisaje desolado o la conversación de dos amantes. En tu mente se desarrolla esa escena, alguien toma de la mano a alguien y luego lo apuñala, las dunas del desierto son mecidas por el viento y rebelan así una ciudad en ruinas, los amantes discuten. Son semillas, pequeños datos que cimentarán tu historia. Pero ¿por qué no narrarlos? 



Coge boli y papel y adelante. Escribe qué narices pasa o la descripción del tío de la cicatriz, cuéntalo tal como sucede en tu mente, intenta estrujarte el cerebro para encontrar las palabras exactas que definen lo que estás viendo en tu mente o lo que está sintiendo tu corazón. Después tómate algo, descansa y piensa cómo va a encajar todo eso en tu idea principal. El tener algo pensado y escrito, aunque sea tangencial, aunque sólo te describa el ambiente o un personaje secundario, te dará ideas, te dará alas.

Hay que darle vueltas a las pequeñas ideas no definitivas que te asaltan habitualmente y fusionarlas en el todo mayor. Poco a poco la primera idea será acompañada por una segunda, una tercera y una cuarta, para que al final todas se vayan moviendo hacia la idea original, como atraídas por un poderoso imán.

Así, contando una pequeña historia, la primera pequeña historia, podemos conseguir que las demás fluyan con más facilidad. Además, estaremos narrando algo y eso siempre es un buen ejercicio. 


miércoles, 6 de noviembre de 2013

El Pacto de los Lobos de Dorothy Hearst

Título: El Pacto de los Lobos (Las Crónicas del Lobo I)
Autora: Dorothy Hearst
Editorial: El Andén
Año de publicación: 2008/2008
Precio: 5.95€ 
Sinopsis: trata de la historia de los lobos del Gran Valle y concretamente de Kaala, una lobata recién nacida que tiene una gran misión en la vida. Además de observar en primera persona la vida dentro de una manada de lobos, asistimos a la creación de una simple pero interesante cosmología en la cual humanos y lobos tienen un papel importante que jugar juntos... o separados para siempre.
Ambiente: a todo aquel que le guste la vida natural esta novela le encantará, pero peca de gran simplicidad a la hora de narrar y crear el substrato para la historia. Aún así las carreras por el bosque, las cazas, la jerarquía dentro de la manada, etc., le imponen un ritmo interesante, aunque no intenso. 
Lo mejor: el motivo por el que me compré la novela en un principio, está protagonizada por lobos. Me apetecía ver cómo narices hacía la autora para hacerlos merecedores de nuestro interés. Lo consigue a medias, no deja de ser una novela con un toque juvenil muy pronunciado y eso se agradece si buscas algo para pasar el rato, sino... malament. 
Lo peor: me parece que hay tres partes pero con la primera me he quedado bastante ahíto de cacerías, peleas por la supremacía en la manada y todas esas cosas. Mira que soy fan de todo lo lobuno pero la trama profunda que hay detrás de la trama general no consigue engancharte lo suficiente para acabar obviando lo demás. Una novela para pasar el rato como cualquier otra, pero con lobos. 

martes, 29 de octubre de 2013

Documentación e inspiración

Siempre llega ese momento, ¿no? Estás ahí en tu casa tan tranquilo o esperando a alguien en un bar o qué sé yo, paseando (¿?) y viene, zas. No te lo esperabas y ha surgido una idea, parece que de la nada, pero entonces miras el libro que te estás leyendo, o el tipo ese peculiar que acaba de pasar, o la elfa semidiosa que acaba de cruzar la calle y en fin, te da que pensar ¿no? Algo ha hecho que salte ese click en mi cabeza, que esa idea se desenvuelva sola, que aparezca de la nada, donde antes no había más que vacío o espera. 

A esto muchos lo han llamado inspiración. La realidad es que una de cada diez ideas que surgen así acaban llegando a algún sitio, ya sea un relato, un boceto o vete a saber. Las otras nueve se quedan flotando y acaban siendo reinterpretadas al cabo del tiempo o simplemente desaparecen. La inspiración es así de caprichosa ¿no? igual un día no la esperas y te asalta, que estás diez días delante de una página en blanco y no hay manera humana.



Encontré una manera, algo que sirve como arma de doble alcance: inspira y documenta. Leer cualquier tipo de libro relacionado con el tema que, además, sea muy aburrido. Eso me ha pasado ahora con el proyecto que llevo en marcha: Chailís Dei, - del cual espero poder hablaros dentro de poco-. Pues bien, me empecé a leer un libro tedioso de cruzadas, de aquellos que te obligaban a leer en la universidad y te daba un palo tremendo.

Además de acabar sabiendo mucho más de las cruzadas de lo que sabía antes -y bueno, el tema tampoco es que me echara muy para atrás, me gusta-, durante la lectura se me han ido ocurriendo bastantes cosas interesantes. Es la forma elegante de fusionar documentación con inspiración. Porque si hay una máxima mundial en esto de la inspiración no es la típica de "La inspiración te encuentra trabajando", no, es: "la inspiración se gesta en el aburrimiento".

Así que bueno, bostezad mientras os documentáis y quizás eso os lleve a la inspiración... un día u otro. 

sábado, 26 de octubre de 2013

Amazon sí, Amazon no

Quizás esta reflexión debería estar incluida en mi otro blog, pero como dije que de vez en cuando hablaría del sector, pues allá vamos. La gente está tremendamente enfadada con Amazon, no me cuestiono los motivos que tienen, sólo me pregunto si realmente es un gesto verdadero o un simple desaire burgués.

Yo que he sido librero (y probablemente vuelva a serlo algún día) tenía a mi alcance bastantes distribuidores y más o menos todas las grandes editoriales de este país y las más importantes de las sudamericanas (en una etapa). Aún así seguía comprando cosas en Amazon y con la apertura de Amazon España aún más.



Recuerdo particularmente un momento en el que estaba de baja y ahora os comentaré. Tenía un grave problema de espalda que no me permitía andar más que como los abuelos, y el estres de tener que trabajar y acabar la carrera al mismo tiempo supongo que no ayudó a mejorarlo. Así, de baja, cubierto de medicamentos, tenía que estudiar para un examen y no había posibilidad alguna de que nadie me fuera a buscar el libro concreto que necesitaba (del cual se tenía que hacer una reseña o algo así, además de estudiar). En la biblioteca los tenían todos prestados y yo no podía pasearme por las librerías de mi ciudad cojeando severamente. Así que entré en Amazon España y voilà, en dos días tenía el libro en mi casa. 

Ya sé que es parcial y todo lo que quieras, pero no sé qué le ha dado a la gente ahora. ¿Qué pasa, que no sabíamos lo que era Amazon? ¿Que a pesar de que es una megacorporación internacional que quiere beneficios a cualquier precio iba a respetar las leyes del buen gusto? Tampoco soy comprador asiduo de Amazon, de verdad, ni fanático ni nada de eso, pero me parece que tres cuartas partes de las cosas que utilizamos día a día están hechas de modo alegal, injusto o de formas que recuerdan vagamente al esclavismo feudal. Así que si queréis tener principios estáis en el puto mundo equivocado, aquí no se pueden tener principios, aquí tienes que situarte con los que no los tienen de base y tirar para arriba. 



Dejad de comprar en las siguientes empresas, seguramente todas han tenido algún problema: Amazon, Casa del Libro, El Corte Inglés, Coca Cola, Apple, BenQ, Logitech, McDonalds, Telefónica, Jazztel, Vodafone, Sony, Microsoft, LG, Nokia, NVidia, ATI, Planeta, etc. Y sólo se me ocurren estas pero son muchas más. No digo que quejarse esté mal, sólo digo que es lo que tenemos en el mundo que vivimos, que en el fondo todo afecta.

Si tú trabajas en Amazon y de repente hay una campaña que desprestigia a la marca y las ventas bajan en picado, será a ti a quien manden a la calle, no al jefe de turno que ha errado con las políticas de empresa. ¿Y qué quiero decir con esta reflexión? Que hoy en día no hay movimientos u opiniones buenas y otras malas; son todas pésimas y encima no se puede mover de otra manera el asunto. 

jueves, 17 de octubre de 2013

Primera Página III - Al final siempre llueve

Ha sido mi primera novela, la primera que he terminado. Me he planteado diversas maneras de enfocar este post, quiero contar cosas para que sepáis de qué va y tal, pero no quiero desvelar demasiado, así que allá vamos. Hace bastante tiempo dejé un pedazo de la novela en un post, leedlo y luego volved. ¿Ya? Bien, esta novela trata de la historia de un hombre que tiene un bar. Sí, no hay nada fantástico en ello, nada de dragones ni hombres pantera, ni elfos ni zombies. 



Antonio García González es un tipo sencillo, solitario, inteligente y melancólico. Pero antes de explicar nada más de él quería comentar algunas cuestiones técnicas. La novela tiene siete capítulos, cada uno corresponde a un día de la semana; todo tiene un motivo. A la hora de parir la estructura dudé entre montarla así, a capítulo por día, o que fueran cuatro grandes capítulos con una semana cada uno. Esto presentaba más de un inconveniente ya que quería que la novela fuera para todos los públicos, fácil y rápida de leer, por lo que crear una megaestructura dentro de otra estructura más grande aún se me hacía algo más típico de la novela fantástica que del tipo de libro que quería escribir.

Así que empecé a pensar. La vida de Antonio da un par de giros importantes durante esta semana, que el lector no se sienta defraudado debería ser una de las prioridades a la hora de escribir. Por mucho que Antonio sea un tipo solitario, si durante ciento cincuenta páginas te explicara lo solo que está... quizás no llegarías ni a la veinte. La novela bebe de la vida misma tanto como un servidor ha podido plasmar, la vida de un dueño de bar en un pueblo obrero. Hay muchas particularidades que quizás sorprendan, pero puedo asegurar que no hay ni una coma, ni un punto y seguido de más; la vida en los bares de obreros de mi zona son así. 



Se trata de una novela sencilla, como su protagonista. Intenta plasmar tanto el paisaje urbano que tenemos hoy en día, como el paisaje interior de Antonio, sin que el lector se sienta abrumado o aburrido. Una semana en un bar de pueblo normal es prácticamente igual a la siguiente, a pesar de que las cosas se dicen de forma distinta y pueden contener información distinta, son lo mismo.

Os mantendré informados de los progresos. De momento ya está en manos de gente que espero me ayude a encontrar el camino hacia la publicación.

¡Un abrazo!

miércoles, 2 de octubre de 2013

Proyectos y esperanzas

Además de leer mucho e ir mucho a la playa, este verano también he escrito un montón. Quizás diría que es lo que más he hecho, sobretodo hacia el último cuarto del mismo. Como habréis visto en la barra derecha del blog, he cambiado lo de "Work on it...", ahora pone "Al final siempre llueve". So? como dirían los americanos, pues es lo nuevo en lo que estoy trabajando. La fase de Auros ya ha terminado, como dije el otro día, he quedado muy satisfecho y espero poder daros noticias sobre la evolución de su corrección definitiva en breve. 

Estoy también preparando la reseña del último libro que me terminé; la Montaña mágica y el Guión siguen ahí, mirándome con cara malvada desde la estantería, no hay quien les hinque el diente joder. Pero vamos a lo que vamos: Al final siempre llueve.



Se trata de una novela corta de la que espero hablaros pronto en más detalle, pero de la que ya os mostré un pedazo hace unos meses. La he terminado. Es una novela corta, es cierto, pero ya la he terminado. Quería comentaros la sensación que da el terminar un proyecto. Si bien Auros era algo que faltaban retocar cosas, ya lo tenía "terminado" desde hacía mucho tiempo; pero el acabar una novela da como un subidón importante de adrenalina. 

Sobretodo se te amontonan preguntas en la cabeza, ¿será buena? ¿alguien querrá publicarla algún día, preferiblemente antes de que muera? ¿seguro que no es una mamarrachada infumable? Así que a pesar de haberla "terminado" oficialmente, queda mucho tiempo aún de trabajo en ella. La estoy pasando por el filtro de varias personas para acabar de pulir detalles, acabar de contestar a las preguntas que te surgen cuando acabas proyectos de este tipo. 

Quiero estar totalmente convencido de que por mi parte he hecho todo lo que estaba en mi mano para perfeccionar a la criatura antes de aventurarme a llevarla a editoriales. De todas formas tengo mi calendario interno, los meses que vienen a continuación estarán cargados de emociones, espero que benignas. 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El País del Fin del Mundo de Terry Pratchett

Título: El País del Fin del Mundo
Autor: Terry Pratchett
Editorial: Debolsillo
Año de publicación: 1998/2010
Precio: 8.95€

Sinopsis: en el Mundodisco todo sucede de una forma extraña, por lo que cuando Rincewind -el mago que no sabe hacer magia demasiado bien-, aparece en un país muy parecido a Australia y resulta que está predestinado a salvarlo porque ya lo había salvado antes, las cosas se ponen feas. Por otro lado, la plana mayor del cuadro académico de la Universidad Invisible atraviesa una ventana y aparece dónde y cuándo algo se estaba creando... lo cual los predestina a una alocada carrera por la supervivencia y los diálogos cargados de connotaciones sexuales veladas. 
Ambiente: además del humor diría que el ambiente es lo más importante de las novelas de este buen hombre. Aquí nos traslada a una región desconocida del MundoDisco conocida como XXXX, un continente a medio hacer o... hecho unos zorros. Todo desde el prisma subjetivizado del señor Pratchett, nos muestra una Australia muy estereotipada, con sus canguros, sus extrañas tradiciones y su rudeza. 
Lo mejor: Rincewind, sigue siendo el personaje que más gracia me hace de toda la saga. Sus sofisticados intentos por sobrevivir de la manera más apacible posible siempre se ven truncados y no puedo parar de reír. Siempre corriendo y metiéndose en líos sin querer. 
Lo peor: quizás no sólo sea de esta novela sino en general de toda la saga del Mundodisco. Cambiáis el ambiente y el lugar y casi se podría decir que el esquema es idéntico a otras tantas novelas de este señor. Lo peor es que no innova, a pesar de que me sigo partiendo la caja no innova. 

sábado, 21 de septiembre de 2013

Pues ya estamos en camino

Pues sí, ya he acabado la corrección de Auros, ahora ya está en manos de la buena gente de Ludotecnia, donde pasará otro filtro de corrección y después, cuando le toque, caerá en manos del impresor. Todo esto de publicar libros es una obra de ingeniería; supongo que la gente tiene idealizada la tarea de la editorial y el autor, si es que piensan en algún momento lo que piensa o siente alguien metido en esta industria.



Mi experiencia es limitada, ya que la editorial es pequeña, el trato es tremendamente humano y la sinergia del grupo es genial. Todo lo que me dijeron el día que me propusieron escribir un libro fue "Escribe lo que quieras escribir como quieras escribirlo, pero que quepa en 25.000 palabras". Más o menos así, sabéis que son vascos así que dicen las cosas con más amor. El estar trabajando con y para una editorial hace que tus vicios, fobias y caprichos como escritor se difuminen considerablemente, dejándote ver de una manera objetiva lo que es tu obra. 

A mí me ha pasado, y mi primer libro -del que os hablaba el otro día- me ha hecho crecer como escritor dos grandes pasos. Los que me conocen saben que no soy una persona que hable por hablar, al revés, así que cuando digo que me ha ayudado mucho quiero decir que mi trabajo ahora es mejor. Veo más mis flaquezas y fobias y sé evitarlas con mayor facilidad que antes. No sé si en todas partes será así, supongo que no, pero ayuda y mucho.

Así que nada, aún queda mucho camino por andar y quizás alguna corrección de más por hacer, pero por el momento ya estamos. Os mantendré informados de los progresos. 

martes, 6 de agosto de 2013

El Juego de Ender de Orson Scott Card

Título: El Juego de Ender
Autor: Orson Scott Card
Editorial: Zeta 
Año de publicación: 1985/2006
Precio: 8€

Sinopsis: en un lejano futuro la humanidad ha sido visitada por una raza de extraterrestres insectoides de una manera un tanto...agresiva. Tras rechazar dos invasiones, la humanidad se centró en la defensa del planeta de estos bichos, creando toda una cohorte de soldados fuertes e inteligentes. La Escuela de Batalla es el lugar donde se les entrena y Ender Wiggin es llamado a participar en ella. Los juegos de guerra en ingravidez sirven para fortalecer su carácter y el de sus compañeros, convirtiendo cualquier tipo de diversión en algo mecánico. Ender está llamado a ser el siguiente gran general que guíe la defensa de la humanidad en -lo que parece será- una inminente invasión. Ender y sus compañeros... no tienen más que nueve o diez años. 
Ambiente: un futuro de ingravidez, de flota interestelar, de superpoblación terrestre, etc. El ambiente es bastante gris, pero quedas cegado por la cantidad de conceptos que hoy manejamos con cierta facilidad y que en su día (1985) el señor Card se sacó de la chistera. La red de comunicaciones global, las bases lunares, la unión de la humanidad contra un enemigo ajeno, todo convierte al juego de la Escuela de Batallas en algo mucho más importante de lo que podría parecer.
Lo mejor: la trama va in crescendo constantemente, sólo frena las diez o quince últimas páginas. Es un libro que empieza algo flojo pero que rápidamente evoluciona hasta cotas insospechadas. Quizás este ritmo creciente viene de que Card ideó la historia  como relato corto, entonces tuvo que añadir ciertas partes que podían retrasar los acontecimientos. Pero sin duda el ritmo sería lo más destacable de la novela. 
Lo peor: la técnica es simplona. El Juego de Ender es un libro en el que la historia te atrae y el ritmo te atrapa y lo bueno que tiene es que estos dos factores son muy muy buenos. La realidad de la escritura del señor Card no va más allá de la corrección pulcra y milimetrada del corrector editorial. Está bien escrita pero esta parte no está a la altura de las demás.

PS: Haced como yo, leedla antes de que salga la peli, así la podremos criticar a conciencia. Además, ¡vale la pena!

lunes, 22 de julio de 2013

La perseverancia

Esto nunca ha pretendido ser un blog de autoayuda para nadie, al menos que yo sepa, pero sí que es cierto que el escribir un blog de estas características te da alas. No sé a vosotros, pero a mí lo que más me cuesta de escribir es mantener una rutina, eso de escribir día sí día también, pegarte dos horas delante de la pantalla y darle y darle hasta que se te cansan los ojos.

Lo he probado todo: hacerme un calendario, dejarme un día a la semana específico para escribir, abrir varios blogs, hablar con mis amigos sobre el tema, no hablar en absoluto, leer novelas que tengan cierto parecido a lo que quiero escribir, etc. Mil y una historias para no dormir que acaban dejándome igual que al principio. Desde que estoy en el paro he conseguido cierta asiduidad al procesador de textos, pero aún así, noto que algo falla, que podría estar escribiendo mucho más que lo que hago. En fin, nadie es perfecto.



Los fogonazos de escritura espontánea ya no sirven si quieres mantener cierta apariencia de profesionalidad. No sirven de nada. Un día puedes escribir veinte páginas, pero si luego te pasas dos meses sin tocar el teclado, ¿cuenta como si hubieses escrito una pobre página al día o menos? No, la continuidad y la perseverancia deben ir de la mano con la imaginación y el arte; juraría que eso es la quintaesencia del oficio. Cuando dejas pasar un mes (o más) entre escritura y escritura, dejas de lado muchos conceptos que tenías bien definidos, los abandonas en aras de "la imaginación explosiva" y no tienes en cuenta el resto de cosas.

Permitidme hacer un poco de gurú de turno. El oficio de escribir es igual que un motor de explosión. Para los que no lo sepan, en el motor de explosión hay varios elementos que son indispensables para su funcionamiento. A todos nos vendría a la cabeza el primero: la gasolina. Sería la materia prima que va a hacer que tu motor funcione, serán las ideas que recojas de otras partes: libros, películas, series, cómics, videojuegos, pasear por la calle, leer un cartel, escuchar música, hablar con la gente, etc. La gasolina la inyectamos mediante unos conductos en un cilindro, ahí es donde se va a gestar la magia, donde ocurrirá la explosión que te permitirá moverlo todo. A la materia prima (gasolina) la hacemos friccionar contra el aire -ocio- y entonces surgen las chispas de la creatividad que generan el movimiento del pistón y finalmente del motor.

Pero todo este rollo mecánico no funcionaría sin el aceite que engrasa todas las partes. Todo debe estar liberado de la máxima fricción posible y eso lo genera la perseverancia.

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lunes, 8 de julio de 2013

Lecturas veraniegas

Como bien sabéis los que pasáis por aquí, el verano es la época del año donde la gente más lee. No en vano tiende a ser la época del año donde nuestras obligaciones sociales y/o laborales son más distendidas, por lo que el efecto llamada del libro nos hace abrir más y con más ganas las páginas.

Novelas, biografías, "ballenas blancas", ensayos, cómics, todo lo que caiga en tus manos es posible que acabe en lectura rápida. A mí me gusta leerme una saga en verano, qué diablos. Me gusta engancharme a un libro y leerme los tres o cuatro que componen la historia del tirón. Lo considero algo mágico, aunque supongo que mucha gente estará ya hasta las narices de lecturas "río". Este año me decanté -como aparece en el lateral del blog- por una de esas "ballenas blancas", uno de esos clásicos que no tienes ganas de leer pero que tu orgullo te impulsa a hacerlo. Así, empecé La Montaña Mágica de Mann, con ilusión pero sin esperanza. Llevo 200 páginas y ya me he dado cuenta desde hace tiempo que no me está gustando; a pesar de eso ahí sigo, perenne en mi pretensión y fiel a mi decisión de amargarme un poco las horas de playa.



Claro que la ocasional lectura de un capítulo de McKee hacía que me estuvieran entrando ganas de pegarme un tiro, por lo que decidí ir a por una de las vacas sagradas de la ciencia ficción del siglo XX: El Juego de Ender. Como soy una persona a la que le da una rabia tremenda dejarse libros a medias, los estoy llevando todos a rastras. Así, cada día que voy a la playa le doy un pequeño y amargo mordisco a la Montaña Mágica, para después de dos capítulos de desventuras y amargura guiados por Hans Castorp, meterme de lleno en la educación de ese niño superdotado que tiene destinado defender y salvar a la humanidad: Ender.

Así, ahora llevo al retortero dos libros y medio y contando, pero me parece justo para con mi orgullo y a la vez me entretiene y me hace sentir bien. Leer libros pesados que "te apetece" haber leído es un deporte de riesgo, aconsejaría a quien quiera escuchar que se lo tome con calma, pero que no lo deje... excepto si es Dostoievski... si es Dostoievski podéis hacer lo que queráis menos leerlo. 

viernes, 14 de junio de 2013

Martes

Espero hablaros algún día con más profundidad de esta historia. No tiene nada que ver con la fantasía o la ciencia ficción, sino más bien con la cruda realidad. Os dejo un pedacito de la vida de Antonio García. ¡Buen fin de semana! 

Las calles estaban heladas, pero no con el hielo típico del invierno, profundo y áspero, sino con la insolencia de la helada primaveral; un frío que atenazaba el alma y dejaba sin esperanzas al cuerpo. Mientras caminaba por la despoblada acera iba escuchando los despertadores de los pisos cercanos, a la trémula luz de las farolas parecía que un director de orquesta hubiera dado la orden para comenzar una artrítica melodía. 

sábado, 8 de junio de 2013

Primera Página II - Mundo Eterno

Me he vuelto a leer Mundo Eterno. Hace poco me encargaron que escribiera una aventura para el juego, que saldrá en la revista de la editorial, teóricamente en breve. Y digo, va, voy a volver a leerlo, para acabar de retocar una aventura que tengo a medias y coger inspiración. Así que os traigo otro Primera Página, para explicaros un poco de qué narices va Mundo Eterno. 



Creo que lo más importante de Mundo Eterno es su ambientación, el cuándo, el dónde y el porqué. Las dos primeras cuestiones se resuelven rápido: en un futuro no demasiado lejano, como cinco siglos por delante de nuestro momento actual, nuestro planeta ha cambiado de una forma brusca y terrorífica. ¿Por qué? En un momento de nuestro futuro actual, la magia volvió a la Tierra en forma de erupciones volcánicas, terremotos y otra serie de desastres naturales y mágicos. ¿Mágicos? Sí, además de los cataclismos naturales, la magia volvió a la Tierra en forma de criaturas mágicas. Temibles Dragones cayeron del cielo y otra miríada de criaturas surgieron de los nuevos bosques y simas de las montañas. En definitiva, el planeta cambió drásticamente en poco tiempo

Tras temibles guerras la humanidad olvidó, se dispersó a los cuatro vientos como en la Época Oscura de la Gerecia Antigua. Al cabo de los siglos aparecieron los Oráculos, humanos que podían contemplar eventos del pasado y del futuro en su mente. Portaron así algo de lucidez a la edad medieval que se había generado en prácticamente toda la Tierra. Esto es un resumen, si queréis saber más tendréis que decírselo a vuestro librero especializado de confianza o pasear por aquí o aquí. 

Los jugadores podrán elegir una senda de entre cinco disponibles, que corresponden a los cinco tipos de Dragones que volvieron a la Tierra durante La Caída. Aumhs, el Dragón Rojo del Fuego y el Combate (Guerreros y mercenarios); Weyr, el Dragón Azul del Agua y la Serenidad (líderes y cortesanos); Nai, el Dragón Verde de la Vida y el Alma (curanderos y espiritistas); Kryr-Ein, el Dragón Negro de las Sombras y la Luz (exploradores, hombres-para-todo); y Sirdal, el Dragón Blanco de las Ilusiones y el Engaño (pícaros, ladrones). Lo único que tienen en común estas diferentes opciones de personaje es que todos tienen Visiones, todos han visto por primera vez La Caída en sueños y sienten la necesidad (mayor o menor, dependiendo del personaje) de ayudarse los unos a los otros a descubrir qué narices pasó en realidad.

Así, Mundo Eterno es un juego de rol en el que los jugadores y el Máster tendrán que hacer un ejercicio de interpretación y narración poco habitual, nada despreciable. Los Oráculos se encontrarán con gente que no los entiende, que les teme, con razas mágicas, artilugios antiguos y poderosa magia latente. Todo ello forma un marco inigualable que te permitirá llegar a lugares que nunca antes contemplaste en un juego de rol. 


martes, 4 de junio de 2013

Novelescos vs ensayistas

Y es que, cada vez más, me parece que la sociedad lectora se divide en estos dos grandes grupos. Como todo grupo al que su pasión lleva por caminos diferentes, se odian mutuamente. Los novelescos creen que leer ensayo es aburrido, que para eso ven las noticias. Los ensayistas opinan que la ignorancia se manifiesta a la hora de leer una novela y "creer que estás aprendiendo algo". Hablo con conocimiento de causa porque en mi trayectoria como lector he sido de los dos bandos, soy de los dos bandos.

Es la lucha eterna entre los de villa arriba y los de villa abajo, todos creyendo tener razón y ninguno teniéndola al completo. No voy a entrar a valorar quién tiene más razón que quién, porque los argumentos son cambiantes. Alguien declarado novelesco te contará las bienaventuranzas de Foster Wallace y se le llenará la boca hablando sobre Burroughs, Kerouac y compañía en cuanto un  ensayista le diga que leer Zafón no es leer lectura. Después puede sacar a la palestra una caterva de novelas que quiere leer o que ha leído cuya carga de cultura puede ser superior a la de un ensayo. Llegados a este punto, la conversación hace rato que no tiene ni puto sentido, pero ellos pueden seguir discutiendo sobre esto durante horas.



Hay dos factores, que son por lo que estos dos grupos discuten en el fondo: entretenimiento y conocimiento. Las novelas entretienen y los ensayos enseñan... sí, pero eso no significa que las novelas no enseñen o que los ensayos no entretengan. Entonces ya entramos en las confidencias, en el "ya, pero me vas a decir que con Dan Brown aprendes mucho", o siempre el bienintencionado "cómo narices puedes creer que aprendes algo con la Sombra del Viento, si claro, un niño de ocho años con un discurso interior de un adulto no, anda ya". Pues sí, tenéis razón colegas ensayistas, pero vuestros argumentos cojean por la pura necedad que os ciega, ya que no podéis ver que por mucho que se vendan, el señor Brown y el señor Ruiz Zafón son sólo exponentes culturales mainstream, no los más altos exponentes de la historia de la novela; que, en cualquier caso, ni siquiera sé yo quienes son.

En otro punto están los fanáticos de la poesía... a los que nadie tiene en cuenta pero, obviamente, si no has leído las Flores del Mal es que no eres nadie. Da igual que leas ensayo o novela o el puto periódico.

Está claro, este post ha sido un deliberado intento por ridiculizar a los fanáticos de uno u otro género de lectura. Llevaos bien, tontos, pensad que si queréis meteros con alguien podéis hacerlo con quien lee o escribe poesía contemporánea, siempre es un blanco más atractivo.




miércoles, 29 de mayo de 2013

El punto de vista

La novela de Los Caballos Celestiales me ha gustado mucho. Es la primera obra de este autor que me leo y está siendo una agradable sorpresa. Ya os hice la reseña sobre el libro, ahora de lo que me interesa hablar es de cómo este autor me parece fantástico a la hora de cambiar el punto de vista de la narración.

Cada personaje tiene un punto de vista diferenciado del resto, algo que los hace más humanos y a la vez más sólidos. Sin ser una novela coral, en la que claramente hay un protagonista principal y alrededor de este toda una amalgama de secundarios, no deja colgados a los personajes menos importantes. Los dota de una credibilidad muy potente y de una fuerza insospechada. 



Lo consigue mediante el cambio de foco. Es muy común en la literatura (sobretodo en la fantástica) el cambiar de repente de lugar, de personaje y de situación, dejando la anterior en un punto tenso y sin desarrollar del todo. Eso consigue generar en el lector, de una forma muy cinematográfica, el sentimiento de querer saber más, de querer seguir leyendo para volver a ese lugar y a ese instante. En Los Caballos Celestiales esto también ocurre, pero no es lo más importante. Cada vez que te deja con un Cliffhanger, la siguiente escena está narrada desde la órbita de un personaje nuevo. Y cuando digo nuevo, me refiero a que el narrador nunca ha estado sobre él, por lo tanto saber cómo piensa o cómo ve las cosas nos resulta del todo desconocido. Esto ocurre durante dos tercios del libro, hacia la parte final se difumina un poco y pierde fuerza. 

No te cansas de esa forma de narrar y de cambiar el foco de la acción. Consigue que no sientas esa indeseable ansiedad por saber lo que pasa en el lugar que has dejado atrás, ya que el lugar que tienes delante es nuevo, te invita a explorarlo y te obliga a prestarle toda tu atención. Es un mecanismo muy acertado, no sé si es recurrente en este autor pero desde luego te ayuda a seguir leyendo y a seguir mostrando interés por la obra. Lástima que hacia el final se pierda, pero durante casi toda la novela lo puedes disfrutar, y vale mucho la pena. 

lunes, 27 de mayo de 2013

Los Caballos Celestiales de Guy Gavriel Kay

Título: Los Caballos Celestiales
Autor: Guy Gavriel Kay
Editorial: RBA
Año de Publicación: 2010 / 2012 (España)
Precio: 21€

Sinopsis: Cuenta la historia de Shen Tai, el segundo hijo del difunto general Shen Gao, que para rendir tributo a su padre viaja a Kuala Nor durante sus dos años de luto. Kuala Nor es un enclave con una laguna situada entre los dos imperios más grandes del momento (Kitai y Tagur). En aquella laguna hubo una de las más desastrosas batallas que se recuerdan entre los dos imperios, y aún quedan millares de huesos por enterrar, tanto de soldados de Kitai como de Tagur. El joven Shen Tai decide pasar su luto allí, enterrando a los muertos y dando reposo a las voces fantasmales que recorren la laguna por las noches. A punto de acabar el periodo de luto, Tai recibe un regalo envenenado de la princesa Tagur, 250 Caballos Celestiales, una suerte de gran fortuna, ya que estos caballos son tremendamente apreciados en todo el mundo. De repente Tai tiene problemas, ya que es un hombre rico que puede desequilibrar fácilmente los tejemanejes de la corte de la Novena Dinastía. Todo empeora cuando llega a la laguna un extraño visitante... no digo más para no hacer spoilers.
Ambiente: Rodeado de una poderosa aura asiática, con todo lo que ello conlleva, esta novela te sitúa perfectamente en un mundo fantástico excesivamente parecido a la China Imperial y bañada profundamente por su mitología, creencias, formalismos y actitudes. Lo bueno es que no deja de lado la fantasía. La China imperial era un lugar ciclópeo (bueno, un poco como ahora), donde todo acto de los pobres mortales podía verse sacudido desde las alturas del Trono del Fénix. Creo que el concepto está muy bien expresado y hace que te dejes llevar.
Lo mejor: cumple las expectativas que genera de una forma muy elevada. Durante toda la novela esperas que el protagonista haga las cosas que, poco a poco, va haciendo. Te sientes realizado cuando se enfrenta a sus temores y es irreverente con un superior, cuando va consiguiendo aliados en base a su sinceridad, etc. etc. Lo mejor de esta novela es que no te promete nada que luego no te de.
Lo peor: como siempre en las novelas de fantasía, los autores tienen la estúpida tendencia a rellenar con una historia secundaria aburridísima una parte de su obra. Supongo que lo hacen como contrapunto a la tensión de la trama central. Bueno, pues la trama central tiene una tensión envidiable, si me la aplacas con la trama insulsa de turno, me da algo. La trama de la hermana de Tai, excepto en dos o tres puntos, es de un aburrimiento soporífero. Sería lo peor de esta novela y en general de todo el género fantástico.



viernes, 17 de mayo de 2013

Nos encontramos en una encrucijada...

Y para empezar el fin de semana, os dejo con un pequeño fragmento de una cosa que llevo escribiendo bastante tiempo. Se llama "La Historia de los Cuatro", al menos de forma provisional (desde hace ni se sabe), o como mínimo hasta que se me ocurra algo mejor. Es un pequeño fragmento del prólogo que me gusta particularmente, así inauguro esta etiqueta y os deseo buen fin de semana. 

No, Sadionel, serías el último hombre del mundo al que le encargaría una acción directa contra tú, vete a saber porqué, adorado imperio, alegra esa cara. Sin embargo, al tratar los temas que trataremos, enfrentarnos a lo que nos enfrentaremos; los valores de país, imperio e incluso religión quedan desvalidos, asustados, arrinconados en una oscura cripta cuya llave permanece escondida en los albores del tiempo. Tenemos un enemigo común y hemos sido tan ciegos como para desgarrarnos en luchas fratricidas y estúpidas que sólo han causado muerte y sufrimiento a nuestras familias y amigos.

domingo, 12 de mayo de 2013

Correcciones

Cuando os hablaba el otro día de Auros estaba en pleno proceso de corrección. Con mi primer trabajo (Mundo Eterno), esta fase me la salté más bien con irónica jocosidad, para encontrarme con que el libro tuvo que pasar por una serie de lavados de cara que le sentaron la mar de bien. Pero debía haber sido mi trabajo, no el del corrector. Pero qué dices hombre, ¡si el corrector está para eso! Sí y no, me explico.

Cuando escribes un texto cualquiera que pretendes llegar a publicar -no hablo de un post en un blog; algo tremendamente más informal que requiere, al menos por mi parte, mucha menos dedicación a la hora de escribir-, por muy emocionado que estés con cómo te estará quedando... te está quedando mal. Es así, es una fuerza cósmica que aplasta hasta a los escritores más orgullosos de su trabajo. Hay diferentes grados de "estar mal", pero en una cosa o en otra, todos tienen cosas mal. 



Ya sea falta de uniformidad, poca atención a la ortografía o una escasa fluidez en la historia, siempre habrá puntos negros que los propios autores no sabemos ver. Para eso está el trabajo del corrector, pero no penséis en dejárselo todo a él. Cuantos más filtros tenga un texto, más pulido saldrá al final y más contento estarás tú mismo con tu trabajo. Corrigiendo Auros por (¿cuarta, quinta vez?) aún me he encontrado fallos que no había visto. Tampoco os pongáis paranoicos e intentéis buscar fallos cuando puede no haberlos, pero sed críticos con vuestro propio trabajo.

No se trata simplemente de una cuestión de humildad o de objetividad, se trata de una cuestión de oficio. Si entendéis que no sois perfectos y que vuestro trabajo SIEMPRE va a ser mejorable, puede que llegue el momento en el que deje de serlo. Todo repaso que pueda hacer el autor, sin llegar a la paranoia, le sumará enteros al resultado final del trabajo y del texto, pensadlo fríamente. 

martes, 7 de mayo de 2013

Primera página I - Auros

Como reza en la barra lateral del blog, el proyecto en el que estoy trabajando ahora mismo se llama Auros. Es mi segunda contribución a la serie Cliffhanger de Ludotecnia Editorial, tras Mundo Eterno. Sí, otro juego de rol en formato bolsillo para disfrute del personal en estos tiempos de crisis.

Pretendo ir hablando bastante de Auros en estos tiempos. Si bien el juego lleva terminado cerca de año y pico, ha sido sometido a un escrutinio intenso por mi parte (del cual hablaré más adelante) y a varias pruebas de juego que han servido para perfeccionar tanto el sistema como corregir algunos errores de concepto que venían acuciando todo el paquete.



Ilustrado magistralmente por Chuky (Raúl Martínez), en este libro de 100 páginas que saldrá a precio de 3,5€, los Jugadores encarnarán a animales antropomorfos en un mundo de fantasía llamado Panakea. Auros es una ciudad al estilo de la Grecia Clásica pero con toques medievales. El comercio es la fuente más importante de recursos y un protagonista vital para el escenario. Las facciones que viven en la ciudad se pelean y gruñen por contratos, y en definitiva, por ver quién vende más que nadie. 

A grandes rasgos, hay tres tipos de personajes en Auros. Tenemos a los típicos Guerreros, a los Magos y a los Áulicos (Cortesanos), simplificando bastante las clases e impidiendo un tema que siempre me había traído de cabeza. ¿Para qué especificar doce clases diferentes de personajes si en realidad las puedes resumir en tres y que cada cuál la maneje como quiera? En todo caso no confundamos simplicidad con simplismo, ya que Auros tiene muchos otros conceptos que enriquecen a los Jugadores y a sus Personajes y que los hacen tan complejos como cada cual desee.
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¿Animales antropomorfos? Sí, los Éon. Hay diferentes grupos, cada uno con su propia idiosincrasia, sus fuerzas, sus debilidades y sus estereotipos, que permitirán a los que compren este libro, horas y horas de entretenimiento. Me he permitido ciertas licencias con el tema de las razas animales, ya que hay muchas que tienen su propio "grupo" y eso podía provocar que las reglas se complicaran ad infinitum inútilmente. Así que los grupos son: Cánidos (perros y demás), Felinos (desde gatos hasta tigres de Bengala), Marinos (todos los que pueden vivir en medios acuáticos, desde tortugas hasta orcas), Aves (toda suerte de pájaros, incluso algunos no voladores), Mamms (un gran macrogrupo donde caben desde simios hasta ratas, pasando por elefantes o búfalos) y los Exóticos (aquellos que nacen con cualidades extrañas o fuera de lo común, como ornitorincos, murciélagos, kiwis, etc.). 

Además de estos grupos, hay dos que en principio no son para los Jugadores: los Sin Hogar (reptiles) y los Bichos (toda suerte de insectos y arácnidos). Estos dos grupos actúan como contrapunto maligno dentro de Panakea. Los Sin Hogar son los malos de la película, seres que odian la civilización tal como está y que tienen un código de conducta y honor fuera de lo "canónico". Por otro lado están los Bichos, bárbaros con una inteligencia limitada cuya existencia se basa en la destrucción y el pillaje. 

Todo ello forma una amalgama de olores, colores y sabores que me encanta y me ha encantado escribir. Se pueden vivir aventuras de muchos tipos en Auros, y la tarea de escribirlas también puede ser toda una epopeya en sí misma. Más adelante iré escribiendo cositas sobre las Habilidades, el sistema de magia y contramagia y las diferentes mitologías de cada grupo, para ir abriendo boca vamos.

sábado, 4 de mayo de 2013

Las 5 W

Otra locura más. Sin ánimo de ser más que eso, una idea loca sobre cómo avanzar por la ardua carretera de la escritura. Escribir blogs siempre me ha impulsado a escribir más en todos los proyectos que llevo arrastrando desde hace siglos, así que la propuesta de este sitio es diáfana. Pero antes que nada, por si sigues leyendo y ni idea de quién te habla, pásate por esta pestaña y lo sabrás. 

¿Has vuelto ya? Bien. Si sigues leyendo es que tenemos algo entre manos. Se ha abierto un canal, pequeño quizás, entre lo que yo digo y lo que tú crees. Así que allá vamos. En honor al título del post, que para los amantes de la lengua de Shakespeare ya no será ningún secreto, voy a enunciar los motivos por los que voy a empezar la enésima andadura bloggera de mi carrera. 

What? 

Es un blog en el que pretendo escribir todo lo que pueda de asuntos literarios. Desde reseñas de libros que me esté leyendo en el momento hasta teoremas propios sobre la escritura o la narración, pasando por temas de índole empresarial relacionadas con el libro. No descarto también escribir sobre el proyecto de turno, aunque sé que eso cansa algo al personal, así que ya veremos. 

Where?

Pues he estado dándole vueltas, acuciado por las sacudidas y los mareos propiciados por los medicamentos para el dolor de espalda... y al final he decidido meterla en blogger. Por comodidad más que nada, y porque la libertad para crear y modificar la plantilla me genera una sensación de placidez momentánea. Blogger ha evolucionado mucho a lo largo de los años, y con la fusión con Google Analytics, la cosa ha ido cada vez mejor. Así que la pregunta sería ¿Por qué escoger otra plataforma si ya estás cómodo en una?

Who?

Ni más ni menos que yo. Tampoco me extenderé en lo que no hace falta extenderse.

Why?

Esta, como siempre, es la pregunta clave, la que desata las iras, la que abre la caja de pandora y añade otra muesca en tu hacha de los fracasos. ¿Por qué? Pues hace un tiempo escribí una entrada en mi otro blog, una entrada que me inspiró a pensar de manera lateral. Debido al trabajo que ha habido en Sant Jordi no he podido madurar la idea hasta ahora, en las interminables guardias diurnas generadas por el dolor, en el que cada movimiento se ve recompensado con un zumbido eléctrico recorriendo tu espina dorsal.
Como decía al principio, el escribir blogs siempre me ha inspirado, siempre me ha motivado para seguir adelante con mis proyectos "serios", los que quiero que algún día me den de comer. Así que sin más ánimo que el madurar definitivamente y el intentar luchar por lo que se quiere, escribiré este blog. 

When?

Todo dependerá principalmente del ritmo de trabajo que lleve, de las páginas que escriba y en qué esté focalizado en este momento concreto. Lo suyo, lo ideal, sería escribir un post cada dos semanas como mínimo. Lo verdaderamente perfecto sería escribir uno semanal. Pero no os voy a vender la moto, como se dice popularmente, sólo voy a intentar escribir lo que pueda y ya está. Si tengo que sacrificar media hora de mi tiempo escribiendo, mi idea es que esa media hora vaya dedicada a algo fuera de la red. Me gustaría tener tiempo para todo y para eso estamos aquí, pero ya se verá. 

(How?)

Siempre me ha enfadado profundamente que se añada esta pregunta a las 5 W. No es una W, y ni siquiera es un 5. Además, es técnicamente irrelevante el cómo voy a escribir esto o cómo no lo voy a escribir. Es una pregunta ambigua, en nuestro caso se responde leyendo las líneas que llevas leyendo todo este rato, así que... en fin. Para gustos los colores.